Vista:
color ámbar oscuro a cobrizo, brillante, con reflejos dorados y espuma fina de baja persistencia.
Nariz:
aromas intensos y complejos de malta caramelizada, frutas maduras, miel y toques alcohólicos, con sutiles notas oxidativas y dulces.
Boca:
entrada potente y envolvente, cuerpo alto y sedoso, sabores profundos de caramelo, fruta pasa y malta tostada, alcohol bien integrado y final largo, cálido y persistente.
Temperatura de servicio:
12–14 °C.
Maridaje:
ideal con quesos muy curados, postres de caramelo o frutos secos, chocolate negro, foie gras y platos intensos de cocina de invierno.