Vista:
color rojizo ámbar, aspecto meloso y brillante, callos bien ligados con pequeños trozos de jamón
Nariz:
aroma intenso y limpio, notas de jamón serrano, pimentón y guiso suave, ligero toque ahumado
Boca:
textura gelatinosa y fina, sabor profundo y equilibrado, predominio salino del jamón, picante suave, final largo y elegante
Temperatura de servicio:
65–75 °C
Maridaje:
Pan rústico o tostado, vino tinto joven o crianza, vino blanco con buena acidez, cerveza lager o tostada, encurtidos o ensaladas ligeras