BORDEAUX

La región vinícola de Burdeos, ubicada en el suroeste de Francia, epitomiza la esencia misma de su cultura y tradición vinícola. Con una historia que se remonta a los tiempos romanos, esta área ha sido moldeada por siglos de cultivo de viñedos y producción de vino.

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La región vinícola de Burdeos, ubicada en el suroeste de Francia, concentra la esencia misma de su cultura y tradición vinícola. Con una historia que se remonta a los tiempos romanos, esta área ha sido moldeada por siglos de cultivo de viñedos y producción de vino.

Actualmente, las denominaciones (AOC) de Burdeos cubren alrededor de 115,000 hectáreas de viñedos, produciendo anualmente alrededor de 800 millones de botellas de vino AOC, lo que la convierte en la región vinícola más grande de Francia en términos de cantidad de vino AOC producido. Los prestigiosos châteaux, muchos de los cuales están bajo propiedad extranjera, son responsables de elaborar la mayoría de los grandes vinos del mundo.

Los ríos Garona y Dordoña dividen naturalmente la región, creando diferentes áreas de cultivo con características únicas. La zona entre los dos ríos, conocida como Entre-deux-mers, produce vinos blancos frescos y ligeros. En la orilla izquierda del Garona se encuentra Graves, famosa por sus blancos secos y tintos robustos, mientras que cerca de Sauternes y Barsac se producen históricos vinos dulces de renombre mundial. Siguiendo el curso del río hacia el norte, ingresamos al Médoc, conocido por sus tintos elaborados principalmente con cabernet sauvignon. En la orilla derecha del Dordoña, el merlot es la uva predominante, con denominaciones como St. Émilion y Pomerol destacando.

La denominación Bordeaux se reserva para vinos genéricos elaborados con uvas de toda la región, mientras que Bordeaux Supérieur se aplica a vinos con mayor contenido alcohólico. El clima atlántico de Burdeos presenta riesgos como granizadas y heladas, pero también proporciona una moderación térmica favorable para la maduración de la uva.

Los Grands Crus son fincas que producen los vinos más aclamados y costosos de la región. La histórica clasificación de 1855, realizada bajo el mandato de Napoleón III, sigue siendo una referencia importante, aunque ha habido debates sobre su relevancia actual. Otras clasificaciones más recientes, como Cru Bourgeois o las de Graves y Saint-Émilion, también reconocen la calidad de los vinos de la región.

Con su amplia variedad de estilos, desde tintos firmes hasta blancos con carácter y vinos dulces casi mágicos, Burdeos continúa siendo uno de los destinos vinícolas más importantes y deseados del mundo.