Vista:
Amarillo pajizo brillante con reflejos verdosos.
Nariz:
Intensa y compleja, con aromas de lima, limón, manzana verde, fruta de hueso, flores blancas y marcadas notas minerales. Con la evolución aparecen los característicos matices hidrocarburados del Riesling.
Boca:
Fresca, vibrante y elegante, con una acidez perfectamente integrada. Destacan las notas cítricas, albaricoque, fruta blanca, miel y recuerdos minerales. Presenta una textura sedosa y un final largo, intenso y persistente.
Temperatura de servicio:
8 - 10 °C
Maridaje:
Ideal con mariscos, pescados blancos, sushi, ceviches, foie gras, ahumados, quesos azules y cocina asiática.