Vista:
Color cereza intenso con reflejos violáceos. Limpio y brillante, de buena capa, con lágrima fina y lenta que anticipa estructura y equilibrio.
Nariz:
Compleja y expresiva. Aromas de frutas negras y rojas maduras (mora, ciruela, cereza), acompañados de notas florales, hierbas mediterráneas y regaliz, sobre un marcado fondo mineral propio de los suelos de llicorella. Sutiles matices especiados y tostados de la crianza.
Boca:
Amplio y bien estructurado, con taninos firmes pero pulidos y una acidez viva que aporta frescura. La fruta se muestra franca y equilibrada, envuelta en sensaciones minerales y terrosas que aportan profundidad. Final largo, persistente y armonioso.
Temperatura de servicio:
16–18°C
Maridaje:
Carnes a la brasa, cordero asado, entrecot, estofados, pato, setas, platos con trufa, quesos curados, cocina mediterránea, cocina catalana tradicional.